Como estábamos viendo todo lo de la Segunda Guerra Mundial y el Nazismo se me ocurrió
hacer una entrada sobre algo muy curioso que vi en una serie que estoy viendo.
La serie es American Horror Story y aunque sea una serie de
terror psicológico, en la segunda temporada, que es la que estoy viendo ahora
llamada “Asilum” la cual trata de un psiquiátrico construido en el 1908 que
esta dirigido por la iglesia en el cual aparece una paciente que se hace llamar
Anna Frank.
En este capitulo “Anna” cuenta que ella es de verdad Anna Frank,
cuenta que ella en realidad no estaba muerta, ya que se escapo de los campos de
concentración y dejo que el estado de muerte siguiera en pie ya que en esa época
la volverían a meter en los campos de concentración. El personaje cuenta que se
fue a Estados Unidos a escapar de la Alemania nazi y cuando se publico su diario ella
quiso permanecer en la muerte ya que si “Anna Frank” estaba muerta se le daría
mucha mas importancia a la historia.
Aun que la serie sea ficción tiene un punto de realidad en
el sentido de que es posible que con la época que corría si una Judía decía
algo la tomarían como loca o acabarían destruyendo todo para que no quedara
constancia de lo que se hacia en estos campos de concentración.
Además de esa historia curiosa sobre Anna Frank ficticia
claro, en la serie hay un personaje muy importante que es el Doctor del geriátrico
que escapo a los Estados Unidos ya que pertenecía a la operación Paperclip de la Alemania Nazi, me ha parecido
muy interesante y he decidido contar algo de esta operación.
La Operación Paperclip
fue el nombre en clave de la operación realizada por el Servicio de
Inteligencia y Militar de los Estados Unidos para extraer de Alemania
científicos nazis especializados en las llamadas Armas Maravillosas del Tercer
Reich, como cohetes, armas químicas y experimentación médica después del
colapso del régimen nazi durante la Segunda Guerra Mundial. Numerosos documentos
fueron reescritos para limpiar el nombre de diversos científicos envueltos en
esa operación, a fin de posibilitar su entrada en el país e impedir que cayeran
en manos de la Unión
Soviética. Gran parte de las informaciones concernientes a la Operación Paperclip
aún están clasificadas como secreto absoluto. Los científicos se tatuaban su
grupo sanguíneo para que los aliados los pudieran reconocer tras la liberación.
Miguel Adrados Pellicer 1-A